miércoles, 29 de abril de 2015

“No dejes que lo perfecto sea enemigo de lo bueno"





Muchos de nosotros nos definimos como “autoexigentes” resaltándolo como una virtud sin darnos cuenta que este camino esta lleno de sufrimientos y de auto reproches. Mucho dista el hacer las cosas lo mejor posible del hacerlas perfectas. El autoexigente nunca se siente complacido con lo que hace y mucho menos disfruta el camino de estarlo logrando. Suele presentarse como sacrificado y agotado por el puntillismo y detalle con el que realiza su tarea. Ser autoexigente no solo nos daña a nosotros mismos ,sino que impone obstáculos en la relación con otros. Un autoexigente nunca esta satisfecho con las tareas  propias ni con la de los otros. Se repite la frase “podría estar mejor” desvalorizando  tanto a  la otra persona como así mismo. La frustración domina sus diálogos internos y se lastima su autoestima.

Pasar de la exigencia a la excelencia supone un reto importante para el bienestar personal. Desde nuestras emociones y pensamientos podemos trabajar en comprender la diferencia entre el “hacer y el ser”. Cuando esta distinción no esta clara creemos la persona autoexigente cree  en  la formula ” soy lo que hago” y en consecuencia, todo lo que hace es con el fin de consolidar una imagen valorada esperando el reconocimiento del otro. Cada error se vuelve un atentado contra su identidad y es interpretado como un fracaso. Recordarnos a nosotros mismos nuestro verdadero ser, respetar nuestras prioridades o nuestra emociones nos inicia en el camino de la excelencia.

 Desde la acción te recomiendo diseñar un plan respetando siempre tu ser y diseñarlo a la medida de tus tiempos y necesidades. Para ello resulta importante en tener cuenta los siguientes aspectos

·      Buscar la mejora
·      Descubrir en los errores una oportunidad
·      Estar abierto al aprendizaje
·      Sustituir el control por el compromiso y la reactividad por la proactividad
·      Innovar sin miedo
·      Alegrarse y disfrutar sin reproches
·      Apertura al feedback
·      Favorecer climas de trabajo positivos

No transformes lo perfecto en enemigo de lo bueno. Tene una mirada compasiva de tu mismo sabiendo que estas dando lo mejor de vos en cada ocasión. Al fin de cuenta valorarse, respetar las emociones y reconocerse como un ser valioso es otra forma de querernos más.




"Don't let the perfect be the enemy of the good"



Many of us define ourselves as "self -demanding" by highlighting it as a virtue without realizing that this road is full of suffering and self-reproach. Much is far doing things the best possible than making them perfect. The self -demanding never is pleased with what he does, and much less enjoy the way to be achieved. He usually presents himself as slaughtered and exhausted by the pointillism and detail with which he performs his task. Being self - demanding not only damage ourselves but places obstacles in relationships with others. A self -demanding is never satisfied with the result of his tasks or with others results. He repeats the phrase " it could be better" devaluating him and the others. The frustration dominates his inner dialog and hurts his self-esteem.

Going from to the requirement to excellence represents a major challenge for the personal welfare. From our emotions and thoughts we can work to understand the difference between the "do and be".  When this distinction is not clear we believe the person  self- demanding believes in the formula "I am what I do" and as a result, all he does is to consolidate a valued image waiting for the recognition of the others. Each error becomes an attack on its identity and is interpreted as a failure. Reminding ourselves our true being, respecting our priorities or our emotions is the start on the path of excellence. 

 From the action I recommend designing a plan always respecting your being and tailor it to the extent of your time and needs. For that reason it is important to take into account the following aspects

·      Seek to improve
·      Discover in the mistakes an opportunity
·      Be open to learn
·      Replace the control by the commitment and the reactivity by proactivity 
·      Innovate without fear
·      Rejoice and enjoy without reproach
·      Open to feedback
·      Encourage positive work climates 

Don’t transform the perfect the enemy of the good. Have a compassionate gaze of yourself knowing that these give the best of you in each occasion. At the end observing your emotions and to recognize   yourself as a valuable is another form of loving yourself more.