martes, 9 de junio de 2015

Me ocupo pero no me preocupo





Muchos de nosotros sentimos que si no nos preocupamos no estamos siendo responsables con aquel problema que exige tanta atención de nuestra parte. Incluso varias personas se basan en la creencia  de que es poco razonable no preocuparse por las cosas importantes para justificar su estado. Al pasar de los días, la preocupación permanente genera fastidio, insomnio, enojo , queja sintiéndonos desvalorizados e impotentes.

Desde la preocupación se generan estados de ánimo que nos conectan con diálogos internos negativos. Imbuidos en nuestras preocupaciones nos sentimos victimas y presos de la situación sin encontrar una salida a nuestros problemas. En este circulo vicioso, creemos que no tenemos nada para hacer, que las soluciones dependen de terceros y que ya hemos hechos todo lo posible para salir del problema. Somos incapaces de buscar opciones y alternativas.

Ocuparnos de un problema nos ubica en un papel de protagonista considerando nuestro problema como un desafío u oportunidad y favoreciendo el uso de nuestros recursos internos para solucionarlo. A su vez, favorece ubicarnos en estados de ánimos que nos acompañan a desarrollar un plan de acción. La acción es el mejor antídoto para el estado de preocupación. Al actuar las preocupaciones suelen desaparecer.

Por otra parte la preocupación nos ubica en el futuro incierto y desconocido, mientras que ocuparnos nos  conecta con el presente., que es donde reside mi posibilidad de actuar. Desde este observador puedo elegir, por ejemplo:

1.     No preocuparme  por mis kilos pero me ocuparme de mi alimentación diaria
2.     No me preocuparme por mis deudas pero ocuparme de la salud de mis finanzas
3.      No preocuparme por el qué dirán y ocuparme de ser autentica diariamente,
4.     No preocuparme por si mañana tendré trabajo y ocuparme de construir alternativas si ello llegara a suceder.
5.      No preocuparme de la relación con mis hijos pero ocuparme de sostener cotidianamente una comunicación sana y efectiva.

Cuando  te detectes  en un estado de preocupación te recomiendo te hagas las siguientes preguntas para salir del circulo negativo que esto constituye:


1.     ¿Es un problema actual y real o una inquietud de un futuro que desconoces?
2.     ¿Te focalizas en el futuro o contemplas tus alternativas actuales?
3.     ¿De quien depende la decisión para solucionarlo?
4.     Si es que depende de un tercero, ¿Qué puedes hacer para ayudarlo a que la tome?
5.     ¿Qué otras alternativas de acción consideras posibles?
6.     ¿Qué sucedería en el peor de los escenarios?
7.     ¿Cuál seria el escenario ideal?

Una vez que respondas honestamente a estas preguntas estarás en condiciones de diseñar un plan de acción ocupándote  de aquello que en otras circunstancias te hacía preso de tu mismo. Conectar con el presente aquí y ahora muestra un escenario sobre el cual puedes actuar.  Sentir que tenemos control sobre los diversos problemas que se nos presentan nos libera favoreciendo nuestra autoestima. Accionar es una forma de quererse mas.